Aniversario de despedida
Hace un año despediste físicamente a quien fue el pilar y guía de tu vida, la primera voz que escuchaste y el primer abrazo que sentiste. Su amor, el más grande y puro que has conocido, sigue resonando en tu corazón. Aunque ya no esté presente en cuerpo, su esencia permanece en cada pensamiento, en cada recuerdo que te acompaña día a día. Hoy, alzas una oración en su honor, reconociendo que la huella de su amor es eterna e inquebrantable.
Que el amor que alberga tu alma sea el consuelo en esta aparente soledad, y que la esperanza de un reencuentro te mantenga firme, recordando que la vida es solo un pasaje, sin medida de tiempo ni espacio, hacia ese momento eterno: y será para siempre.