CONCIENCIA
Y de repente se nos olvida que el otro también siente, y sabemos muy poco que el dolor del otro puede ser más grande que el propio; ignoramos que hay universos más grandes en un corazón sufriendo que en almas célebres.
Creemos en cosas banales y descreditamos a quien ganó la gloria sacrificando lo suyo por los otros...
Y duele tanto recordar la felicidad, que hasta se siente como una gran tristeza. Recordar con dolor es vivir en agonía del sentimiento...
Y a pesar de tener un cuerpo dañado y un corazón herido, puedo decir que me sobra amor para contigo.