¡De amor!

¡De amor!

Bésame despacio y con dulzura, mientras me abrazas con la fuerza de tu alma, mientras nuestros corazones enamorados se susurran lo que sienten, cuando se entregan en un beso en nuestros labios; abrázame mientras me embriagas con tu aroma, y dejas que vuele cuando te respiro, mientras me animo a decirte en voz baja cuanto yo te quiero; ámame, suelta tus pensamientos, abre tus sentidos, bésame, abrázame, dejémonos llevar por lo que sentimos, quizá no exista un mañana, y vivamos eternamente arrepentidos...

Autor: Gerardo Reyes Guzmán