EL ECO DEL SILENCIO.

EL ECO DEL SILENCIO.

Me dices que regresas,
que es solo un suspiro en el tiempo,
pero la noche se despliega,
y tu voz se disuelve en el silencio.

Te busco en la quietud del reloj,
en los susurros de un tiempo que se olvida,
en una página sin palabras,
te busco en un esperar sin respuesta.

La ausencia duele mucho, pero también duele la promesa que se disuelve,
duele el aguardar que se vuelve niebla,
la certeza que se escabulle así nada más.

No quiero controlar tu corazón,
ni quien llame a un vacío sin respuesta.
Solo quiero ser ese pensamiento
que no olvidas buscar en ninguno de tus días.

Si alguna vez sientes mi ausencia
como yo siento la tuya cada día,
quizás entonces entiendas
lo que significa esta agonía.