TU ALMA, MI HOGAR

TU ALMA, MI HOGAR

No sé en qué momento sucedió,
pero el mundo giró distinto cuando te vi.
Lo que era simple se volvió infinito,
y lo que no entendía, de pronto cobró sentido.

Tus ojos encendieron mi destino,
tu voz derrumbó las dudas,
y sin buscarlo, sin pensarlo,
mi alma encontró su hogar en la tuya.

No hubo preguntas, no hubo miedo,
solo el eco de un latido nuevo
que susurró en mi pecho
que ya no habría un antes, solo un después.

No necesité razones,
no hizo falta comprender,
porque amarte fue tan fácil
como respirar por primera vez.

Y aquí estoy,
con el corazón rendido ante el milagro
de haberte encontrado.