VOTOS

VOTOS

Desde el instante en que nuestras miradas se cruzaron, supe que mi alma había encontrado su reflejo en la tuya. Hoy, ante quienes nos aman, reafirmo que no fue el azar, sino el destino quien nos unió. Y en este destino, te elijo, sin reservas ni miedos, con la certeza de que mi hogar no es un lugar, sino el latido de tu pecho.

Prometo ser la calma en tus tormentas y la brisa en tus días apacibles; ser el eco de tu risa, el abrazo que te haga sentir seguro y la mano que nunca soltarás. Porque si alguna vez sientes que el mundo pesa, quiero ser quien aligere tu carga, quien transforme cada desafío en una oportunidad para crecer juntos.

Te elegiré siempre, no por costumbre, sino porque en ti encuentro lo mejor de la vida. En tu fuerza, mi apoyo; en tu ternura, mi alegría; en tu amor, la certeza de que todo tiene sentido. Y así, paso a paso, construiremos un presente lleno de sentido y un futuro tejido con lazos de complicidad, respeto y entrega.

Hoy, te tomo de la mano y prometo no soltarla, sin importar cuán soleados o tempestuosos sean los días que nos aguarden. Porque más allá del tiempo y de los caminos que nos falten por recorrer, mi destino, mi hogar y mi amor siempre estarán en ti.

Por siempre y para siempre, a tu lado.

Gracias por amarme en cada forma, en cada instante, en cada imperfección. Gracias por ser mi lugar seguro, mi compañero y mi amor eterno.